Deporte colectivo de combate, caracterizado por su naturaleza secuencial. Es decir, el análisis de la actividad en el rugby se define por la alternancia de fases de juego y de recuperación. Enfrenta a dos equipos de 15 jugadores, que compiten por un balón ovalado, jugado tanto con las manos como con los pies.
El objetivo del juego es anotar más puntos que el rival, ya sea mediante la consecución de ensayos o a través de los tiros a palos.
Para más detalle visitar World Rugby leyes de juego.
La modificación de las reglas, la globalización, la profesionalización, los medios de comunicación y el deporte-espectáculo han contribuido a la evolución del juego.
El juego está en constante evolución; debemos adaptarnos y anticipar el juego del mañana.
1. CARACTER SECUENCIAL DEL JUEGO
Si realizamos un análisis de la actividad del rugby desde la RWC 99 (inicio de la profesionalización en los años 90), los tiempos de juego efectivo se estabilizan en torno a 30–35 minutos de media, repartidos en aproximadamente 100 secuencias de juego, en un partido de dos tiempos de 40 minutos.

El aumento de la duración media de las secuencias de juego, la disminución del número de dichas secuencias, el uso inteligente del reglamento y la clara voluntad de mantener el balón en el área de juego tienen como consecuencia una mayor continuidad, así como exigencias físicas y psicológicas más elevadas.
Esta evolución impone un determinado estado de ánimo y modelos de preparación diferentes.
- Alternancia del juego
- Secuencias de juego / Recuperación
- Encadenamiento de juego / Pausa
- Carrera / Combate
- Cuerpo a cuerpo
- Carrera
Para ser capaces de contar con jugadores eficaces durante 80 minutos, se requieren tres ingredientes fundamentales:
- Condición física:
Una condición física capaz de sostener esfuerzos intensos de forma continua, y no de manera intermitente. Se necesita una gran capacidad aeróbica para favorecer la recuperación entre esfuerzos de alta intensidad y los desplazamientos a velocidad de crucero, así como una capacidad de resistencia a la potencia (fuerza-velocidad).
Esto no se adquiere en dos meses de preparación, sino que es el resultado de un trabajo sistémico a largo plazo, que debe desarrollarse desde la infancia, de forma progresiva y acorde al desarrollo fisiológico del niño hasta la edad adulta. - Técnica individual:
Una técnica individual que permita a todos los jugadores superar la línea de ventaja, independientemente de la situación. La práctica del uno contra uno desde edades tempranas, junto con el aprendizaje y la confianza que genera un juego basado en atacar los intervalos y crear oportunidades para los compañeros (1 contra 1 + apoyo), es fundamental.
Aunque el rugby es un deporte colectivo por excelencia, todo parte del individuo. El jugador debe ser formado paso a paso para afrontar la oposición, con la preocupación constante de desafiar a la defensa rival y ganar la línea de ventaja con apoyo siempre que sea posible, es decir, avanzar.
En este sentido, el rugby debe formar delanteros tan capaces de fijar, desbordar y atacar intervalos como un centro o un ala; lo único que varía es la velocidad de ejecución. - Integración físico-técnica y táctica:
El tercer elemento es la capacidad de integrar de manera coherente la dimensión física y la técnica individual a lo largo de todo el partido. Esto implica un aprendizaje técnico-táctico que permita aprovechar la creciente intensidad del juego.
Hoy en día ya no se juega para no perder, sino para producir una continuidad de juego que, si se cumplen los criterios físico-técnico-tácticos, aumenta las probabilidades de éxito. Para ello, es imprescindible la voluntad de desarrollar a los jugadores en consecuencia, mediante una educación del juego (evitando la especialización excesivamente temprana por posiciones) y de la condición física (desarrollo progresivo de la preparación física, sin descubrirla únicamente en categoría sénior). - plan de carrera del jugador:
Cuando un jugador joven de 20 años accede a la etapa de alto rendimiento, debería contar ya con 5 o 6 años de bases sólidas. La fase de alto rendimiento no debe ser más que una etapa de adaptación a una carga de trabajo más exigente.
En definitiva, la preparación física debe integrarse de forma comprensible, motivadora y lúdica desde categorías inferiores.
2. ANÁLISIS DE LA ACTIVIDAD EN EL RUGBY SEGÚN LA COMPOSICIÓN DE LOS DIFERENTES ENCADENAMIENTOS DE JUEGO.
- En secuencias de tiempos muy cortos :
- Reiteración de sprints
- Alternancia de sprints/ luchas/ empujes/ carrera moderada/intensa/alta velocidad
FAMILIAS DE ACCION
| CARRERA | COMBATE |
| ESPERA | LUCHA |
| FOOTING | CHOQUES |
| CARRERAS EN APOYO | SALTOS |
| SPRINT | EMPUJES |
| VELOCIDAD DE ACELERACION/ EXPLOSIVIDAD/ REACTIVIDAD | PLACAGES |

- Ejemplo de encadenamiento de acciones:
- Lucha – Empuje – Trote – Pausa
- Empuje – Arrancada – Sprints – Pausa
- Salto – Lucha – Carrera – Trote – Pausa
- Requisitos para la práctica del rugby en acciones relacionadas con la carrera:
- Velocidad máxima de carrera: potencia de aceleración,
- Velocidad de carrera y disociación del tren inferior,
- Velocidad de carrera y coordinación,
- Velocidad Máxima Aeróbica (VMA).
- Requisitos para la práctica del rugby en acciones relacionadas con el combate:
- Relación talla/peso y porcentaje óptimo de grasa corporal,
- Potencia de tracción y empuje de los miembros inferiores con correcta colocación de la espalda,
- Potencia de penetración en el impacto,
- Fuerza del dorso y del abdomen: trabajo de Core en estático y dinámico,
- Fuerza de los miembros superiores.
- Cualidades a evaluar y desarrollar. Independientemente de la posición, estas cualidades físicas y fisiológicas son —y serán cada vez más— indispensables:
- La velocidad,
- La potencia y la resistencia muscular,
- La capacidad láctica,
- La potencia y la resistencia aeróbica,
- La coordinación,
- La disociación tren superior / tren inferior,
- El factor contracción–relajación (flexibilidad).
| Analisis de la actividad por puesto: | ||||
| Position | Actividad | Distancia recorrida | Distancia media | Frecuencia |
| Primeras y segundas líneas | caminar | 1000M | 14M | 73 |
| trote | 3050M | 22M14M | 143 | |
| Carrera | 363M | 14M | 26 | |
| Sprint | 94M | 20M | 4 | |
| Total | 4400M | – | – | |
| Terceras líneas | Marche | 992M | 13M | 76 |
| Trote | 2940M | 29M | 154 | |
| Carrera | 368M | 11M | 33 | |
| Sprint | 94M | 15M | 6 | |
| Total | 4080M | – | – | |
| Tres cuartos (backs) | Marche | 1660-1740M | 14-22M | 120-132 |
| Trote | 2110-2060M | 16-20M | 139-159 | |
| Carrera | 514-565M | 11-12M | 43645 | |
| Sprint | 208-297M | 19-24M | 12-15 | |
| Total | 5530-5750M | – | – |
3. Filiales energéticas.
Con el fin de comprender adecuadamente las demandas fisiológicas de la actividad en el rugby, es importante analizar las vías energéticas básicas utilizadas durante un partido de rugby. Existen tres sistemas energéticos que el organismo utiliza como fuente de energía:
- El sistema anaeróbico aláctico (ATP-PC)
- El sistema anaeróbico láctico
- El sistema aeróbico
El rugby pone en juego los tres sistemas energéticos. No obstante, dado que la actividad incluye esfuerzos repetidos de muy alta intensidad, podemos concluir que los jugadores dependen en gran medida de los dos primeros sistemas, debido a las fases intensas y de contacto. Del mismo modo, el sistema aeróbico desempeña un papel fundamental en la recuperación tras estos esfuerzos de alta intensidad.
Es posible estimar la contribución de los tres sistemas durante un partido. Por ejemplo, Docherty y sus colaboradores (1988) demostraron, mediante análisis de vídeo de partidos de clubes amateurs y encuentros internacionales, que habitualmente entre el 5 % y el 10 % de la duración total del partido se dedica a esfuerzos de alta intensidad. Los autores señalan que el sistema anaeróbico aláctico puede ser el principal contribuyente en este tipo de esfuerzos.
El rugby moderno es cada vez más exigente en términos de esfuerzos de alta intensidad, por lo que los sistemas anaeróbico aláctico y anaeróbico láctico se verán especialmente solicitados.

En conclusión el Rugby es un deporte extremadamente complejo a nivel de solicitaciones físicas. Es por ello que dicha preparación física tanto en su comprensión como en su ejecución son primordiales para permitir al deportista disfrutar de su rendimiento en un marco de seguridad.
Escrito por David Barrera Howarth.